Un robot cucaracha al rescate

La cucaracha es uno de los insectos que más rechazo genera, pero precisamente dos de las características que la han convertido en el enemigo de cualquier hogar -su velocidad y su habilidad para meterse en cualquier rendija y esconderse para poner sus huevos- está siendo aprovechada por la ciencia.Un equipo de investigadores de la Universidad de Berkeley, en California, se ha inspirado en esta escurridiza criatura para diseñar un pequeño robot que podría ser utilizado en tareas de salvamento con el objetivo de ayudar a localizar y a rescatar a víctimas.

Según detallan esta semana en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), para diseñar su prototipo se han basado en los movimientos de la cucaracha americana o cucaracha roja (Periplaneta americana).Este insecto es capaz de meterse por estrechas grietas gracias a su capacidad para replegarse y reducir su tamaño cambiando sus patas de orientación. Una vez dentro de la junta o grieta, se desplaza a gran velocidad.
Según explica Kaushik Jayaram, autor principal de este estudio, la cucaracha americana mide 1,3 centímetros cuando se encuentra en su postura natural. Cuando se repliega para acceder a una zona estrecha, su cuerpecillo se reduce a apenas 3 milímetros. Además de su flexibilidad, estos bichos son muy resistentes, pues son capaces de soportar fuerzas 900 veces superiores a su propio peso y sobrevivir. El robot que han construido se llama CRAM y cabe en la palma de la mano. Es capaz de plegar sus patas robóticas y de meterse por rendijas que miden menos de la la mitad de su tamaño.

El artefacto ha sido recubierto por una especie de coraza sintética inspirada también en la que recubre a las cucarachas. Inspiración en la naturalezaInspirarse en animales para diseñar robots no es algo nuevo y de hecho ya existen diversos equipos inspirados en la forma en la que ciertas especies caminan, saltan o se deslizan. El pasado mes de septiembre, un equipo de científicos rusos presentó otro pequeño robot de 10 centímetros de longitud inspirado en la cucaracha, que se mueve a una velocidad parecida y es capaz de darse la vuelta, y entre cuyas potenciales aplicaciones también figura el rescate de personas. El modelo estadounidense presentado ahora es capaz de plegarse para reducir su tamaño.

La ventaja de imitar robóticamente el exoesqueleto de la cucaracha es que le permitiría acceder a zonas vetadas para la mayor parte de robots: “Cuando se produce un terremoto, hay que saber si una zona de escombros es estable y segura, pero el problema es que la mayor parte de los robots no pueden moverse entre escombros”, explica Robert Full, coautor del estudio, que sostiene que se podrían utilizar varios de estos robots-cucaracha para explorar esas áreas y localizar supervivientes. De momento los investigadores han diseñado el prototipo de robot CRAM utilizando una técnica desarrollada por la empresa Dash Robotics que se basa en el origami (el arte japonés que consiste en doblar un papel varias veces para darle determinadas formas). Su siguiente paso será construir un robot-cucaracha más robusto con el que puedan hacer pruebas en entornos reales como los que sería utilizado. «Aunque se trata sólo de un prototipo, muestra la viabilidad de una nueva dirección en el uso de los que creemos que son los modelos más efectivos para los robots blandos, que son los animales con exoesqueletos», señala Robert Full, todo un admirador de estos animales. «Los insectos son los animales más exitosos de la Tierra. Debido a su capacidad para adentrarse por casi cualquier lugar, deberíamos fijarnos en ellos para construir robots que hagan lo mismo», asegura.

 

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