San Pedro Sula.– En una velada dedicada a exaltar la creación literaria y la memoria histórica de la nación, el Grupo Cultural Tribu y la Alianza Francesa de San Pedro Sula celebraron el pasado 30 de septiembre el evento cultural “Renacimiento de la poesía”. Las instalaciones de la Alianza Francesa sirvieron como escenario para rendir un merecido homenaje a dos ilustres maestros de la literatura hondureña: Armando García Morales y Óscar Acosta Zeledón.

La jornada reunió a intelectuales, gestores culturales y amantes de las letras de la Costa Norte, quienes se dieron cita para reconocer el legado de dos figuras fundamentales en la identidad narrativa del país.

El humor y la irreverencia de Armando García
Durante la conmemoración se destacó la trayectoria de Armando García Morales, reconocido maestro, cuentista, narrador, humorista y uno de los gestores culturales más respetados de la zona norte. Nacido en Olanchito el 10 de abril de 1948, hijo de Sara Morales y Amado García, el propio escritor suele evocar con gracia su estirpe de narradores orales, aseverando con humor que al no desarrollar del todo esa herencia, optó por la labor de “tallar letras de molde”.

Egresado de la Escuela Superior del Profesorado y docente durante décadas en educación secundaria y en la Universidad Pedagógica Nacional, García Morales ha cultivado diversos géneros a excepción del teatro. En su fructífera labor intelectual destacan su columna periodística “Armándola” a la cual renunció tras sutiles censuras derivados de los acontecimientos del golpe de Estado de 2026 y el espacio literario “Cronopios”, mantenido junto a la distinguida académica Helen Umaña.
Diversos críticos coinciden en que su arraigo popular estriba en su irreverencia, el desparpajo con el que observa la vida y esa impronta mulata que impregna cada una de sus obras.

La vigencia y disciplina de Óscar Acosta
El evento dedicó también un espacio de profundo respeto a la obra de Óscar Acosta Zeledón (Tegucigalpa, 14 de abril de 1933 – 15 de julio de 2014), referente de rigurosa disciplina literaria y profundo sentimiento patriótico.
Acosta, quien se desempeñó como escritor, crítico literario y diplomático representando a Honduras en Perú, España, Italia y la Santa Sede, inició su andadura periodística en el Perú antes de consolidarse como una de las voces seminales de la Generación del 50. Este grupo renovó el lenguaje poético mediante una cuidada elaboración metafórica e intimista.

Su incansable labor institucional lo llevó a dirigir la Editorial Universitaria, la revista literaria de la UNAH y la Academia Hondureña de la Lengua (AHL), organismo desde el cual impulsó hitos como el Diccionario de las Lenguas de Honduras y el Diccionario de Hondureñismos. Asimismo, dejó una notable impronta editorial al refundar y dirigir iniciativas como la Editorial Nuevo Continente, las revistas Extra y Presente, y la Editorial Iberoamericana.
Entre sus publicaciones poéticas de mayor resonancia destacan Responso al cuerpo presente de José Trinidad Reyes, Poesía Menor (1957), Tiempo detenido (1962), Antología personal (1965-1971) y Mi país (1971).


Un compromiso con las letras nacionales
El encuentro cultural reafirmó la alianza entre el Grupo Cultural Tribu y la Alianza Francesa como promotores clave de las manifestaciones artísticas en la Costa Norte. La velada concluyó con la lectura de fragmentos representativos de ambos autores, remarcando la importancia de mantener vivo el pensamiento y la sensibilidad de quienes han enriquecido la tradición literaria de Honduras.





















