SAO PAULO. — El tribunal electoral declaró al presidente Luiz Inácio Lula da Silva ganador de la segunda vuelta electoral del domingo en Brasil frente al senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro. La victoria le otorga al dirigente izquierdista su cuarto mandato presidencial no consecutivo que comenzará el 5 de enero de 2027.
Lula, quien a sus 80 años es uno de los jefes de Estado de mayor edad en el mundo, ha ocupado la presidencia de Brasil en dos periodos, primero entre 2003 y 2010 y nuevamente desde 2023. Bolsonaro, de 45 años y aliado del mandatario estadounidense Donald Trump, buscaba devolver el apellido de su familia al poder mientras su padre cumple una condena por intentar un golpe de Estado con el fin de evitar el fin de su mandato presidencial (2019-2022).
Dos bares se enfrentaron en una concurrida calle de Copacabana, cada uno repleto de simpatizantes de los dos candidatos rivales que veían cómo los resultados goteaban en las pantallas.
A medida que se hacía evidente que la noche se inclinaba a favor de Lula, los partidarios de Bolsonaro pagaron la cuenta y abandonaron el bar sacudiendo la cabeza, mientras resonaban los gritos de “Olé olé olé olá Lula” y los seguidores del mandatario en funciones gritaban y daban saltos de alegría.
Los autos tocaron sus bocinas y una mujer vestida de rojo gritó “¡Perdieron! ¡Lloren más fuerte!” a cuatro hombres de verde y amarillo que bebían cerveza a sorbos. Un estallido ensordecedor resonó en la calle cuando se confirmó el resultado.
Rodrigo Valentim, un empresario de 51 años y partidario de Bolsonaro, afirmó que otro gobierno de Lula dañará la economía. Señaló la reacción positiva de los mercados financieros ante el resultado de la primera vuelta, cuando Bolsonaro superó las expectativas frente a Lula.
“No entiendo cómo la gente puede votar por Lula”, expresó. “El país se está desmoronando”.
A pocos metros de allí, Raquel Costa, propietaria de un pequeño negocio, dijo sentir alivio por la victoria de Lula.
“Ganar siempre se siente bien, pero esto no se trata de ganar por ganar. Esto se trata de una mayor justicia social, de cómo nos miramos a nosotros mismos y al futuro”, señaló. —Eléonore Hughes —
Con información de AP






