San Pedro Sula. — En un ambiente de fiesta, arte y emotividad, el Centro Cultural Infantil (CCI) conmemoró su 34.º aniversario con la gala artística “34 años: Un legado de Arte”, una velada especial orientada a celebrar su destacada trayectoria en la formación integral de la niñez y juventud hondureña, así como a proyectar su compromiso con el futuro cultural de la región.

El punto culminante de la velada fue el sentido homenaje rendido al Ing. Marco Rietti y al exalcalde Héctor Guillermo “Tito” Guillén, dos figuras clave en la fundación e historia del CCI. Con este reconocimiento, la institución puso en valor el esfuerzo, la visión y el amor por la educación de quienes sentaron las bases para consolidar este espacio emblemático.

Detrás de más de tres décadas de trayectoria, el CCI destacó que el crecimiento de la institución es el resultado directo del liderazgo y la entrega de personas que creyeron firmemente en el poder del arte como motor de cambio social.

La celebración continuó con una muestra artística a cargo de las niñas, niños y jóvenes que se forman en las distintas disciplinas del centro. Sobre el escenario, los estudiantes demostraron no solo las habilidades técnicas adquiridas, sino también la disciplina, la creatividad y la pasión cultivadas en sus aulas.

Más allá del espectáculo, la gala sirvió como una plataforma para reafirmar ante la comunidad el impacto directo que tiene la educación artística en el desarrollo humano, la expresión y la formación de valores en las nuevas generaciones.

Durante la ceremonia, el Centro Cultural Infantil expresó su profundo agradecimiento a la Junta Directiva, cuya labor e iniciativas constantes han sido fundamentales para el mejoramiento continuo de la infraestructura y el fortalecimiento de la misión educativa del centro.

A lo largo de sus 34 años, el CCI se ha consolidado como un faro cultural en el que el arte se convierte en una herramienta viva de aprendizaje y transformación. Con la realización de la gala “34 años: Un legado de Arte”, la institución renovó su promesa de seguir construyendo oportunidades para la niñez, respaldada por docentes, colaboradores y una comunidad que reconoce que en el CCI el arte se vive, se comparte y se transforma en legado.












