Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, recibieron este jueves en la Casa Blanca al presidente chino, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, con motivo de una cena de Estado en su honor.
La cena se celebra después de la reunión a puerta cerrada que ambos mandatarios mantuvieron por la mañana en el Despacho Oval para abordar las tensiones entre las dos mayores potencias del mundo, incluidos los aranceles, la guerra en Irán, el futuro de Taiwán y la inteligencia artificial.
A la llegada del mandatario chino, decenas de manifestantes se concentraron frente a la Casa Blanca con pancartas y consignas como «Xi Jinping, no eres bienvenido» y «Libertad para el Tíbet».
Los invitados a la cena entre Trump y Xi
El menú, que fusiona las tradiciones culinarias de ambas naciones, consta de un primer plato de verduras, una lubina con costra de sésamo y berenjena asada con salsa verde y un postre de cremoso de vainilla y helado de miel de las colmenas de la Casa Blanca.
A diferencia del viaje que llevó a cabo Trump en mayo a Pekín, Xi no viajó a Washington acompañado de una delegación de empresarios.

La cena comenzará con un brindis de Schramsberg Blanc De Noir, un vino espumoso californiano de la misma bodega a la que pertenecía el vino con el que el presidente Richard Nixon y el primer ministro Zhou Enlai brindaron en 1972 en el primer viaje de un líder estadounidense a China.
Actuaciones
Aunque Trump es abstemio, el presidente estadounidense dio un sorbo a una copa como gesto de cortesía durante el banquete que Xi ofreció el pasado mayo con motivo de su visita a Pekín.
Está previsto que en la cena de gala se ofrezcan varias actuaciones, entre las que destaca la del tenor Christopher Macchio, uno de los cantantes favoritos de Trump quien ya actuó en su investidura presidencial en enero de 2025.
También habrá presentaciones de músicos militares del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y del Ejército de los Estados Unidos.

La de Xi es la primera visita de Estado que lleva a cabo a la Casa Blanca desde 2015, cuando se reunió ahí con el entonces presidente Barack Obama.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regaló este jueves a su homólogo chino, Xi Jinping, una estatua de un águila calva, símbolo nacional estadounidense, durante la cena de Estado ofrecida en la Casa Blanca en honor al mandatario chino.
«Es un honor para mí presentar al presidente Xi un regalo realizado por un extraordinario artista estadounidense, uno de los mejores del mundo», dijo Trump al entregar el obsequio, diseñado, según explicó, en colaboración con él y la primera dama, Melania Trump.
Trump destacó que el águila calva «es un símbolo nacional de Estados Unidos y una encarnación del espíritu libre y elevado de Estados Unidos».
«Esperamos que encuentre un buen lugar, un lugar maravilloso, en Pekín», añadió el presidente estadounidense al entregar el regalo a Xi.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regaló este jueves a su homólogo chino, Xi Jinping, una estatua de un águila calva, símbolo nacional estadounidense, durante la cena de Estado ofrecida en la Casa Blanca en honor al mandatario chino.
«Es un honor para mí presentar al presidente Xi un regalo realizado por un extraordinario artista estadounidense, uno de los mejores del mundo», dijo Trump al entregar el obsequio, diseñado, según explicó, en colaboración con él y la primera dama, Melania Trump.
Trump destacó que el águila calva «es un símbolo nacional de Estados Unidos y una encarnación del espíritu libre y elevado de Estados Unidos».
«Esperamos que encuentre un buen lugar, un lugar maravilloso, en Pekín», añadió el presidente estadounidense al entregar el regalo a Xi.
El gesto se produjo horas después de que Xi anunciara que dos pandas gigantes chinos, Ping Ping y Fu Shuang, llegarán «en unos días» al Zoo de Atlanta, donde sustituirán a los cuatro ejemplares que regresaron a China en 2024 tras 25 años de colaboración.
Xi presentó la llegada como «una buena noticia» y dijo que el panda gigante ha sido «un enviado de amistad entre los chinos y los estadounidenses».
Trump cerró su intervención con un brindis por Xi y su esposa, Peng Liyuan, y por la relación entre ambos países.
«Que todos nuestros pueblos conozcan un futuro de armonía, paz y éxito», dijo antes de ceder la palabra al presidente chino.
Elon Musk, Sam Altman, Jensen Huang y Tim Cook, algunos de los nombres más poderosos de la industria tecnológica estadounidense, compartieron este jueves mesa con el presidente chino, Xi Jinping, en la cena de Estado ofrecida por Donald Trump en la Casa Blanca, mientras el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, uno de los principales defensores de mayores controles sobre la inteligencia artificial (IA), estuvo ausente.

La lista reunió a buena parte de los protagonistas de la carrera estadounidense por la IA: Huang, de Nvidia; Altman, de OpenAI; Sundar Pichai, de Alphabet; Jeff Bezos, fundador de Amazon; Michael Dell, de Dell Technologies; y Musk, que regresó a la Casa Blanca para un acto de alto perfil junto a Trump después del enfrentamiento público que ambos protagonizaron el año pasado.
La Casa Blanca también incluyó entre los invitados a Cook, ahora presidente del consejo de Apple.
La ausencia de Amodei contrasta especialmente con la presencia de sus competidores y se produce después de que el jefe de Anthropic haya defendido una mayor supervisión de los sistemas de IA más avanzados y controles más estrictos sobre la tecnología estadounidense que pueda llegar a China.






