Regresa la columna de Gustavo Vallecillo

Después de la petición de mi querida Farah Robles, vuelvo a las andadas con esta columna que comencé hace mucho, gracias a las gestiones de esta hermosa dama.

Para aquel entonces tenía pelo todavía y aunque usaba los pantalones un poco más arriba del ombligo, no me preocupaba la panza, todavía no era un gran seguidor de las series pues netflix era un deliver de películas y video juegos, más adelante conocí a varios amigos que me pasaban las temporadas completas en dvd y fue ahí donde le agarre el gusto a estas, comencé con una de las mejores, 24.

No habían series como Game Of Thrones, quizá sí pero no tan cabronas como esta, que te pueden mantener con una atención intacta aunque este aburrida, con tal de no perder detalles ya sea de Khaleesi o los hermanos Lannister.

Por cierto que bueno estuvo el capítulo 9 de esta sexta temporada, no ha sido uno de los mejores, pero si tuvo su lado blockbuster el cual los que pedían acción pues tuvieron acción, más autocomplaciente que Alf comiéndose un gato o Jaime Lannister coqueteándole a su hermana gemela Cersei.

Para aquel entonces el Twitter no había despegado como se debe, bueno, todavía estoy esperando ese momento. Eso sí, ya le volaban maceta al presidente que estaba de turno, por lo que me regalaron una gran conclusión de vida: ningún presidente es bueno ni hará algo bueno en la vida.

Ya existían los conciertos en los bares, a donde iban los grupos a tocar enanitos verdes, soda stereo, la ley, Pink Floyd, espérense, eso todavía está pasando!, así como sigue pasando que siempre llegan los mismos 200 a todos los conciertos de rock en campos abiertos.

Lo que si no se me olvida es que cuando comencé esta columna, había muchos conciertos en sps, y se llenaban, fuera el grupo que fuera, luego vinieron los impuestos, la seguridad, y los llenazos en Tegucigalpa, y pues, murió el entretenimiento en esta ciudad, al menos los conciertos.

Todavía estaba vivo Michael Jackson y otros que aún lo están pero muchos quisieran que fuera lo contrario. Es así como estoy de regreso con esta columna, de las que hablare como siempre, como muchos querían… o quizá no.

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