San Pedro Sula. – En una atmósfera de romanticismo, fe y profunda alegría, Kimberlin Vanessa Paz Flores y Heberthon Virgilio Licona Fernández unieron sus vidas en matrimonio, protagonizando una de las boda memorable.

El sagrado vínculo se selló en la Iglesia María Reina del Mundo, donde familiares y amistades cercanas se reunieron para ser testigos de sus promesas de amor. La liturgia eclesiástica fue oficiada por el padre Fausto Leonardo Henríquez, quien con un emotivo mensaje instó a los ahora esposos a cimentar su nuevo hogar sobre los valores del respeto, la comprensión y el amor incondicional.

Los novios estuvieron acompañados en el altar por sus orgullosos padres, Elvin Mejía y Sonia Flores, por parte de la novia, así como Yester Licona y Sonia Fernández, por parte del novio, quienes compartieron con gran emoción este trascendental paso en la vida de sus hijos.

Para guiar sus primeros pasos en esta nueva etapa, la pareja eligió como padrinos de boda a Yesther Licona y Sonia Fernández, quienes asumieron con honor el compromiso de acompañarlos y aconsejarlos en su vida matrimonial.

Tras ser declarados marido y mujer, los recién casados y sus invitados se trasladaron al salón Las Islas del Hotel Copantl, escenario que acogió una recepción nupcial de ensueño.

La ambientación del recinto estuvo a cargo de la reconocida firma Sonia Pineda Eventos, logrando recrear una atmósfera sofisticada y fresca, destacó por sus elegantes cortinajes en tonos sobrios que aportaron calidez al espacio, complementados por una delicada selección de flores tropicales que añadieron frescura y un toque de color. Asimismo, un imponente y majestuoso chandelier ubicado en el centro de la pista de baile se convirtió en el punto focal de la velada, todo armonizado a la perfección con un mobiliario exclusivo que realzó la sofisticada estética del salón.

La velada continuó con el tradicional brindis, donde los presentes alzaron sus copas por la eterna felicidad de la pareja. Posteriormente, la pista de baile se llenó de energía gracias a la animación de un popular DJ, quien con una contagiosa mezcla de ritmos mantuvo un gran ambiente festivo hasta altas horas de la noche.
Kimberlin y Heberthon disfrutan ahora de sus primeros días como esposos, guardando en su memoria el inicio de este hermoso viaje que emprenden juntos.
















