sábado, abril 25, 2026
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La fiebre del Mannequin Challenge, el desafío viral que es furor entre los mejores deportistas del mundo

En los últimos años, hemos visto a los deportistas bailar de forma alocada por el ‘Halem Shake’ o tirándose baldazos de agua helada por los enfermos de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Los fenómenos virales tienen gran aceptación entre los atletas. Por ello, el 2016 se transformó en el año del ‘Mannequin Challenge’, que traducido al español sería el “Desafío del Maniquí”.

Al navegar en las redes sociales, resulta inevitable toparse con este divertido reto. En las últimas semanas, los desafíos se han multiplicado y aparecen nuevas versiones a cada minuto. Como todo contenido que se hace viral, depende de los internautas para trascender en Internet y las estrellas del deporte mundial han jugado un papel fundamental en ello, ya que se han sumado figuras de la NBA, del circuito ATP, de la NFL y del fútbol mundial.

Los orígenes del Mannequin Challenge

Una estudiante de secundaria de Jacksonville llamada Emili le dio vida al reto que consiste en grabar un video con muchos protagonistas totalmente quietos. Congelados en cualquier tipo de tarea, petrificados sea cual sea el escenario. Tan simple -y evidentemente efectivo- como imitar un maniquí, esa figura con forma humana que sirve para mostrar o exhibir prendas de vestir.

Un día me paré delante de la clase y simplemente me quedé allí. Fue entonces cuando mi amigo A’laynah dijo, ‘Hey, te ves como un maniquí’. Entonces mis amigos Bre’Onna y Jasmine se unieron y empezaron a hacer todas estas posturas locas”, contó Emili en una entrevista a un medio local.

Ella y sus compañeros del del colegio Edward H. White publicaron el primer“Desafío del Maniquí” en Twitter el pasado 26 de octubre. Jamás pensaron que su idea sería una bola de nieve imparable y que generaría adeptos de gente tan importante como por ejemplo la candidata demócrata a la presidencia estadounidense Hillary Clinton, que hizo su propia versión con Bon Jovi.

Los videos, acompañados por la etiqueta #MannequinChallenge, se han propagado en la web, sobre todo en plataformas como Twitter, Instagram y Youtube.

Un rap pegadizo que se transformó en la canción oficial

Aún no está muy claro cómo, pero la mayoría de los videos que han surgido en el último tiempo están acompañados por la canción “Black Beatles”, del grupo de hip hop llamado Rae Sremmurd. El ritmo encaja perfecto con las escenas de personas inmóviles.

 En su concierto del pasado 3 de noviembre, Rae Sremmurd y sus fanáticos hicieron su propia versión del ‘Mannequin Challenge’ en pleno recital y lo publicaron en las redes sociales. A partir de allí, muchas celebridades, como Paul McCatney, incluyeron esa canción en sus videos.

Las estrellas del deporte, unidas por el “Desafío del Maniquí”

La fiebre por esta divertida iniciativa llegó a varios equipos y estrellas del mundo del deporte. Los vestuarios se transformaron en lugares perfectos para hacer disparatadas versiones del “Desafío del Maniquí”. Aquí, los mejores:

Los Cleveland Cavaliers con Michelle Obama en la Casa Blanca 

Los New York Giants de la NFL en el vestuario

El Borussia Dortmund en una sesión de gimnasio

Los Denver Nuggets de la NBA paralizaron a todo el estadio

La selección de México tras vencer a Estados Unidos en las Eliminatorias a Rusia 2018

Los Pittsburgh Steelers y los periodistas que cubren a la NFL

Los futbolistas de la Juventus en el gimnasio de su ciudad deportiva

Los Milwaukee Bucks de la NBA en pleno vuelo

Los All Blacks hicieron su Mannequin Challenge en Roma

El Club América de México hizo un “Desafío del Maniquí” muy completo

La bailarinas de los Miami Dolphins de la NFL

Stephen Curry, estrella de la NBA, “congeló” a un restaurante entero

Alerta de Tsunami en Nueva Zelanda tras sismo de 7.9

Un terremoto de 7.9 sacudió este domingo el sur de Nueva Zelanda y alertan sobre un posible tsunami.

Hasta el momento, se han reportado dos muertos luego del movimiento telúrico cuyo epicentro se localizó a 53 kilómetros al nordeste de la localidad de Amberley y a unos 93 kilómetros de la ciudad de Christchurch, a una profundidad de 10 kilómetros.

Las autoridades reportan que viviendas de la localidad de Cheviot, en la región de Canterbury, en la isla Sur, han sido fuertemente afectadas por el sismo.

Una hora después del sismo se registró una réplica de magnitud 6.2. El epicentro del sismo se situó a 28 kilómetros al noroeste de la localidad de Kaikoura, a la misma profundidad de 10 kilómetros. Adempas, olas de hasta dos metros han impactado en la costa de la nación.

Los servicios de emergencia de Nueva Zelanda informaron a través de las redes sociales que la población de noreste debe evacuar la zona y trasladarse a otras de mayor altura, alejándose de las playas y zonas costeras.

El dato: Nueva Zelanda se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona con volcanes y fallas tectónicas de 40 mil kilómetros de longitud, en donde se produce el 90 por ciento de los terremotos en el planeta.

El temblor causó daños irreparable al centro histórico de la ciudad, lleno de antiguos edificios coloniales. En particular, cedió el campanario neogótico de la Catedral del Salvador, del siglo XIX, que históricamente dio el nombre a la localidad y se consideraba su edificio más emblemático.

En contexto

El 22 de febrero de 2011, la ciudad de Christchurch fue sacudida por un fuerte terremoto de magnitud 6.3 que dejó 185 muertos.

De igual forma, la Isla Sur del archipiélago sufrió en febrero de 2011 un devastador temblor de intensidad de 6.3 que le costó la vida a cerca de 200 personas.

Clinton culpa de su derrota electoral a Comey, el director del FBI

Entre las múltiples razones para la derrota el martes ante el republicano Donald Trump, la demócrata Hillary Clinton ve una clara: la carta que el director del FBI, James Comey, hizo pública once días antes de las elecciones. En la carta, Comey revelaba que el FBI volvería a examinar los correos electrónicos que Clinton envió desde un servidor privado cuando era secretaria de Estado.

El caso se había dado por cerrado en julio, pero la carta de Comey lo situó en medio de la campaña y, según la candidata demócrata, la perjudicó. “Nuestro análisis es que la carta de Comey, sembrando dudas que carecían de base, detuvo nuestro impulso”, dijo Clinton el sábado en una conferencia con donantes.

A partir de ese día se sucedieron los sondeos que mostraban una reducción de la ventaja de Clinton sobre Trump. No está claro que el motivo de la caída en los sondeos fuese la carta de Comey, pues la recuperación de Trump comenzó antes, pero la carta pudo influir.

Dos días antes de las elecciones, en otra carta, Comey anunció que la investigación no había dado frutos y no había nada sospechoso en los correos. Clinton cree que esta segunda carta también fue dañina, puesto que reforzó el argumento de los seguidores de Trump según el cual el sistema está amañado y por eso el FBI decidió exculpar a Clinton.

Trump pone en alerta a la economía mundial

La victoria de Donald Trump es un acontecimiento de primera magnitud dentro del retroceso de la gran globalización económica liberal que comenzó hace años. En todo el mundo desarrollado, la clase dirigente que ha apoyado esta globalización está siendo rechazada por una mayoría de personas que se sienten amenazadas y quieren más protección, trabajos mejor remunerados (o simplemente trabajos) y más igualdad.

El referéndum británico sobre la UE ya fue un hito importante dentro de este movimiento de gran calado. “Las mayores expectativas depositadas en los Gobiernos para que recuperen parte del control entregado a unos mercados globalizados darán forma al futuro de los mercados financieros. Traerán consigo políticas keynesianas, con el consiguiente aumento del déficit y la deuda pública. Por lo tanto, las políticas presupuestarias más expansivas caracterizarán la coyuntura económica en 2017”, sentencia Didier Saint-Georges, miembro del Comité de Inversión de Carmignac, una de las principales gestoras independientes de fondos de inversión en Europa.

Trump pone en alerta a la economía mundialpulsa en la foto
 “Bienvenidos a una nueva era”, titulaba uno de los análisis que envió Nomura a sus clientes para intentar explicar el impacto de la victoria de Trump en el dólar, la renta variable, los bonos, países emergentes.
“El problema”, apunta Paul Ashworth desde Capital Economics, “es que nadie sabe quién es Donald Trump más allá de sus rascacielos y de ser una celebridad del reality TV”. Los banqueros de todo el país trataron durante la campaña de reunirse con el candidato para entender qué tipo de presidente sería e ir más allá de las generalidades en cuestiones como la regulación financiera recogida en la Dodd-Frank Act. Pero el magnate se mostró siempre esquivo y acabó dándoles portazo.

La incertidumbre sobre su agenda política, los puestos de Gobierno clave y los cambios en materia de comercio es enorme. Los analistas de Pimco, de hecho, no compran el rebote de la Bolsa visto tras el voto, que llevó al Dow Jones a batir su récord de agosto de 2015, y recomiendan a sus clientes que se preparen para un periodo de volatilidad elevada. Son esos puntos oscuros las únicas certidumbres que se tienen para anticipar el impacto del cambio.

Trump pone en alerta a la economía mundial
Trump no es un político y tampoco tiene una agenda detallada, como si él mismo no hubiese esperado llegar tan lejos. Así que para hacer una digestión racional del fenómeno hay que centrarse en los pilares sobre los que sustentó sus mensajes durante la campaña. Se entiende visitando el llamado Rusty Belt, el cinturón de localidades oxidadas por la deslocalización industrial en Michigan, Ohio y Pensilvania.

Caladero populista

Ahí es donde puso la carga del mensaje populista y proteccionista que caló entre los ciudadanos que se sienten marginados por un sistema que no los escucha. Lo admite el consejero delegado de la cadena de cafeterías Starbucks, Howard Schultz. “El resultado electoral refleja años y años durante los que muchos ciudadanos sintieron que se les abandonó”, explica, “es evidente que hay un problema estructural que no se atendió, que debe analizarse y que hay que resolver”.

La votante Lea Lametta pertenece a esa “mayoría silenciosa” de la que habla Donald Trump. Aunque admite que el presidente electo es imperfecto y arrogante, confía en su experiencia como empresario para conseguir que la gente dé lo mejor de sí. “Es el único que puede resucitar el sueño americano”, asegura. Como ella, dos tercios de los electores que acudieron a las urnas dijeron que las condiciones económicas no son buenas. Votaron con un margen 2-1 a Trump.

Es ese el punto de partida para entender lo que lleva en la cartera. El candidato republicano eligió así Detroit para exponer su visión para la economía. Para hacerla más competitiva habló de rebajar los impuestos a las empresas, de eliminar la burocracia que destruye los empleos, de aplicar una moratoria en la introducción de nuevas regulaciones, de potenciar la inversión en infraestructuras y renegociar los acuerdos comerciales injustos para la industria doméstica.

El plan de Trump propone destinar más de medio billón de dólares a modernizar las redes de transporte, telecomunicaciones y energía. Plantea simplificar de siete a tres tramos el impuesto de la renta (12%, 25% y 33%) y reducir el de sociedades (15%). La reducción de ingresos la compensa limitando las deducciones fiscales “injustas” y repatriando el beneficio de las multinacionales. El resto, dice, se generará gracias al repunte de la actividad económica.

Su propuesta, asegura, doblará el crecimiento al 4% y elevará la productividad. “Podemos ser constructivos si hacemos frente a los restos de buena fe”, afirma en una carta abierta la National Association of Manufactures, que representa a compañías como Boeing o Procter & Gamble. Los economistas coinciden en que un plan de infraestructuras bien diseñado puede dar un impulso al PIB y apoyar el empleo. Hay sectores, además, que se benefician de sus planteamientos fiscales y de la moratoria que plantea a la nueva regulación.

El presidente electo es un hombre de negocios que le gusta pedir prestado y que se declara un maestro esquivando las normas. El sector financiero podría contar así con un presidente menos agresivo que Barack Obama pese a que como candidato fue muy duro con la conducta de ­Wall Street, a la que acusó de haberse embolsado el patrimonio que perdieron los trabajadores por la crisis. Pese a estos ataques, tiene como asesores a reconocidos especuladores financieros como ­John Paulson o Stephen Feinberg.

Aparte de las empresas metidas en el sector de las infraestructuras, otro claro ganador son las de la defensa. También el de la salud, por dos motivos que contrastan con el castigo al que le sometió su rival Hillary Clinton. La menor regulación favorece a las biotecnológicas, que temían un mayor control de precios, y limita las pérdidas que está ocasionando a las aseguradoras la reforma sanitaria patrocinada por el presidente Obama. Lo mismo pasa con las petroleras.

Trump logró formular así un mensaje más “socialista” que el de la demócrata Hillary Clinton, lo que le acercó a los sindicatos. Su plan de incremento del gasto y de recorte de impuestos va, además, en sentido opuesto a lo defendido por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero los economistas son escépticos y advierten de que hay otras políticas en la agenda que pueden tener efectos negativos, especialmente si cumple su amenaza de imponer nuevas tarifas a las importaciones. Es el caso del sector de la automoción, donde habla de aplicar un gravamen del 35% en la frontera para los coches producidos en México. De esta manera quiere forzar a compañías como Ford Motor a hacer más productos en EE UU.

El presidente electo habló también de abandonar el pacto global para la lucha contra el cambio climático y es muy posible que rebaje el apoyo fiscal a las energías alternativas. De hecho, las petroleras confían en un resurgimiento de la actividad de prospección y producción de crudo a partir del compromiso de Trump de derogar regulaciones y a abrir más tierras federales a las industrias extractivas. Es más, Kevin Cramer, el asesor en políticas energéticas del presidente electo, es un firme defensor de abrir más alternativas a los productores de combustibles fósiles.

Por su parte, las compañías de telecomunicaciones y las tecnológicas están más inquietas por lo que supondrá para el sector el mandato de Trump. En el primer caso, porque puede torpedear el proceso de consolidación en curso para evitar una concentración excesiva de poder. En el segundo, se interpreta como una recogida de beneficios, ya que firmas como Amazon, Facebook, Netflix y Google tuvieron un rendimiento muy sólido y ahora ese dinero se dirige a otros sectores que quedaron al margen.

David Kostin, estratega de Goldman Sachs, trata de ver las cosas en positivo, al menos a corto plazo. Mantiene el objetivo de los 2.100 puntos para el índice S&P 500 a final de año. “La respuesta va a ser limitada”, pronostica. Eso implica que se mantendrá más o menos al nivel visto esta semana. Es lo que piensa también desde Fundstrat Global. “Un presidente que no es popular no es necesariamente malo para la economía y los mercados”, sugieren a sus clientes.

Como explican los analistas de Credit Suisse, el parqué suele reac­cionar con exceso a los “choques políticos”. Es lo que se vio tras la decisión de los británicos de abandonar la Unión Europea. Después el mercado lo asimiló y repuntó. Adam Parker lanza, sin embargo, un mensaje más precavido y recomienda desde Morgan Stanley que se utilice el tiempo hasta la toma de posesión el 20 de enero para replantearse opciones y prepararse para el cambio.

El control de la Casa Blanca y del Congreso podría permitir a los republicanos adoptar con más facilidad legislaciones que favorezcan a los negocios. Pero la preocupación es mayor por el impacto de su promesa de renegociar por completo acuerdos comerciales con países como México o China. El mercado, coinciden los analistas más cautos, no está teniendo en este momento en cuenta las implicaciones de la fricción en materia de política exterior y su reacción.

Simon Johnson, ex director económico del FMI, compara la visión económica de Trump con el populismo clásico que se ve en los países de América Latina. El organismo internacional es muy claro al advertir de los efectos del proteccionismo. Pero también admite en sus informes analíticos que se debe prestar más atención a los aspectos más negativos del comercio internacional para corregirlos y limitar su impacto.

El argumento del presidente electo, precisamente, es que los acuerdos comerciales internacionales dañan a los empleados de EE UU y a la competitividad. Pero hay un riesgo mayor en este planteamiento, coinciden los diferentes analistas. “Las guerras comerciales generan espirales negativas rápidas, y cuando este proceso se desencadena, nadie se beneficia”, advierten desde Pantheon Macroeconomics, “se pierde empleo y suben los precios”.

Ya no está en campaña

Eso afectaría especialmente, explican, a los ciudadanos más pobres y menos formados, “el votante de Trump”. Por este motivo, Tobias Levkovich, estratega de Citigroup, confía en que el presidente electo sea mucho más comedido que en la campaña electoral, admita su inexperiencia en política económica y se dote de un buen equipo. Más importante que encarrilar la transición de poder sin sobresaltos, lo que esperan que se produzca es una transformación del Donald Trump candidato al Donald Trump presidente.

El presidente electo trató de hacer un comentario conciliador hacia la comunidad internacional en su primer discurso tras la victoria electoral. Pero también dejó claro que “lo primero es América”. Carlos Osario, presidente del poderoso sindicato United Auto Workers, no tardó en decir que quiere reunirse con el nuevo presidente para diseñar un plan para renegociar acuerdos comerciales que “en muchos casos destruyen vidas y destruyen la clase media”.

A los economistas también les preocupa que el incremento del gasto público en infraestructuras, junto a la promesa de reducir los impuestos, infle el déficit y fuerce a elevar la deuda para poder financiar esas inversiones. Trump habla también de revertir los recortes automáticos del gasto militar. El temor es que la laxitud fiscal, combinada con los bajos tipos de interés, recaliente la economía y provoque que la Fed pierda el control de la situación.

Amenaza sobre la Fed

Precisamente, el otro punto incierto es la Fed. Trump cargó duro durante la campaña electoral contra su presidenta, Janet Yellen, a la que acusó de mantener los tipos de interés tan bajos para beneficiar políticamente a Hillary Clinton y Barack Obama. Los republicanos, en paralelo, llevan tiempo maniobrando para someter la gestión del banco central a un mayor control por parte del Congreso.

Carl Icahn, asesor de cabecera del republicano, anticipa que todo esto va a imponer un cambio de política económica mayor. La reflexión que hace el equipo de Trump es que los bancos centrales no pueden hacerlo todo solos y agotaron todos los recursos que tienen para apoyar la economía. Eso provocará un reajuste de las agencias gubernamentales que supervisan la marcha de la economía, como el regulador del mercado de valores o del comercio.

Los mercados entraron con todo esto en la era Trump mostrándose tranquilos y buscando oportunidades. Tienen un ganador claro y legítimo. Eso permitió a los inversores que estuvieron apartados en una posición defensiva pasar ahora a la acción. John Canally, estratega de LPL Financial, admite que habrá incertidumbre mientras no quede claro qué hará en materia comercial, de gasto y respecto a los nombramientos para los puestos clave.

Es como si quisieran darle el margen de la duda, esperando que sea pragmático y dialogante. “Esto es crítico”, apunta Robert Kahn desde el Council on Foreigh Relations, porque va a necesitar el apoyo del Congreso para poder sacar adelante su agenda económica. En bastantes casos, explica, “muchas de sus propuestas se salen del marco tradicional de la ortodoxia republicana”. Eso implica que deberá hacer coaliciones bipartidistas en cuestiones concretas.

Kahn no ve en este momento cómo Trump podrá lograr los votos que necesita en el Senado para proceder a recortes tan agresivos en los impuestos, elevar el gasto, reemplazar Obamacare o la reforma energética. Aunque lo que le preocupa realmente es si el presidente se ve tentado a recurrir a su poder para lanzar órdenes ejecutivas en materia comercial, de inmigración y regulación financiera para introducir cambios rápidos en lugar de tender puentes.

La espontaneidad que caracteriza al presidente electo, según los analistas más escépticos, llega además en un momento complicado para la economía global, por la fragilidad que sigue acusando ocho años después del estallido de la mayor crisis desde la Gran Depresión. El gran temor, como advirtió Moody’s en junio pasado, es que el modesto crecimiento actual se transforme en una recesión sin salida si adopta el curso proteccionista que prometió.

Marc Faber, uno de los inversores más catastrofistas de ­Wall Street, señala en este sentido que la economía se desacelerará en cualquier caso, independientemente de quién sea presidente y la reacción de los mercados. La expansión de la actividad económica sigue por debajo de su potencial, es irregular y dura ya siete años. El ciclo medio de la expansión suele ser de cinco. Eso no significa que una recesión sea inminente, según RDQ Economics, “pero eleva el riesgo”.

Más allá del criticismo hacia las políticas de Trump, lo que preocupa es el estado de la economía que hereda la próxima Administración. La productividad y la fuerza laboral tienen dificultad para crecer. Eso explica que el potencial de crecimiento de EE UU esté dos puntos por debajo de lo normal. La cuestión no es solo si podrá esquivarla, sino cómo lidiará con ella.

Donald Trump promete deportar hasta tres millones de inmigrantes irregulares

La confirmación de los planes de deportaciones masivas de Trump llegó en una entrevista con el programa 60 Minutes de CBS. Preguntado si mantenía su promesa electoral, contestó: “Lo que vamos a hacer es que vamos a echar del país o vamos a encarcelar a todos los que tienen antecedentes criminales, traficantes de drogas, miembros de bandas, probablemente dos millones, podrían ser hasta tres millones. Los vamos a sacar del país. Están aquí ilegalmente”.

A continuación, el presidente electo dice que cuando haya hecho “segura” la frontera, decidirá el destino de los demás. “Después de asegurar la frontera y cuando todo esté normalizado, tomaremos una decisión sobre la gente de la que hablan (no dice quién), que es gente estupenda, estupenda, pero vamos a tomar una decisión sobre eso. Pero antes de tomar esa decisión… es muy importante, vamos a hacer la frontera segura”.

Donald Trump comenzó su campaña electoral el 16 de junio de 2015 diciendo que los inmigrantes mexicanos eran narcotraficantes, criminales y violadores. Después, fue endureciendo su discurso hasta prometer la deportación masiva de todos los inmigrantes irregulares en el país, que él llama “extranjeros ilegales”. Llegó a detallar que crearía una “fuerza de deportación” específica. Más adelante en la campaña, pareció suavizar esa posición. Los líderes republicanos nunca respaldaron esta idea.

La última vez que dio un discurso específico sobre inmigración fue el 1 de septiembre en Phoenix, Arizona, horas después de reunirse con el presidente de México, Enrique Peña Nieto. Dijo entonces que todos los inmigrantes irregulares deberían salir del país y volver respetando las leyes, que construiría un muro en toda la frontera, que haría a México pagar por ese muro, y que cambiaría las leyes de inmigración para hacer más difícil la entrada legal en el país.

Esta es la primera vez que se pronuncia después de haber ganado las elecciones. Preguntado en la entrevista por el “muro”, un eslogan de campaña que entusiasma a sus seguidores, dice que en algunas partes podrá ser “una valla”. La frontera con México ya está vallada prácticamente en su totalidad.

Miedo a deportaciones y a familias separadas en Estados Unidos

‘Reforma migratoria y construcción del muro’. Este título se destaca en el plan ‘Haciendo una América segura otra vez’ del gobierno del presidente electo Donald Trump y publicado en el sitio web www.greatagain.gov, creado tras el triunfo electoral del magnate el pasado martes.

En el sitio que recoge parte de un discurso que dio el entonces candidato el pasado 31 de agosto, en el que habla de poner fin a la inmigración ilegal, se detalla un plan de 10 puntos de lo que será su política migratoria. Construir un muro en la frontera sur lidera esa lista, cancelar “decretos inconstitucionales” del gobierno de Barack Obama que prorrogó deportaciones u otorgó permisos de trabajo a millones de indocumentados son parte del programa.

“En nuestras comunidades latinas hay un miedo”, dice Aracely Pacheco, presidenta de la Casa del Ecuatoriano en Carolina del Norte, donde viven unos 15 mil ecuatorianos, de los cuales calcula que el 85 % está en situación irregular.

Se estima que unos 200 mil ecuatorianos indocumentados viven en suelo estadounidense. Andrea Ledesma, abogada de la oficina 1800Migrante.com, organización cuencana que desde hace siete años ofrece asesoría legal a migrantes ecuatorianos, estima que la cifra llegaría a medio millón, considerando que en EE.UU. no ha habido ningún proceso de regularización en los últimos 25 años.

En las comunidades de inmigrantes cunde el temor de que haya una ola de deportaciones. El desasosiego abarca tanto a los que no tienen papeles como a familiares suyos que sí tienen permisos de residencia y podrían ver sus familias separadas, publica AP.

Durante la campaña, Trump tuvo una dura retórica en su discurso antiinmigrante y prometió deportar unos 11 millones de indocumentados que viven en EE.UU.

El magnate había explicado que la prioridad sería deportar a 2 millones de indocumentados con antecedentes criminales, otros 4 millones que violaron los términos de sus visas, mientras los otros 5 millones deberán ir a sus países y gestionar una visa para poder regresar a EE.UU.

Walter Sinchi, director de Alianza Ecuatoriana Internacional en Nueva York, una de las ciudades con alta concentración de ecuatorianos, alerta que se vienen días difíciles.

Sobre el punto 4 del plan migratorio de Trump, que plantea el bloqueo financiero a las llamadas “ciudades santuario”, el dirigente ecuatoriano dice que es “muy preocupante”. “Estas ciudades se han caracterizado por no preguntar si sus ciudadanos tienen sus documentos en regla, brindan servicios, entre otros. De darse aquello, nuestras comunidades tendrán que buscar mecanismos diferentes de sobrevivencia y mantenerse unidas con sus familias”, refiere.

(La victoria de Trump) Traerá más dificultades y preocupaciones. Espero más deportados, más angustias, mas lágrimas, más lamentos; una serie de gente sin trabajo, sin qué hacer, sin dónde ubicarse”. Maria Engracia Robles, Monja católica que ayuda a migrantes en la frontera de México con EE.UU

Sinchi también advierte las consecuencias que tendrá la aplicación del punto 5 que planea eliminar decretos, lo que implica cancelar programas como DAPA y DACA, creados por Obama y que han servido para que jóvenes que fueron traídos ilegalmente por sus padres cuando eran niños pudieran estar tranquilos en sus estudios o trabajos. “De darse esto, miles de familias se sumarán nuevamente al grupo irregular y esperemos que esa información brindada no sea utilizada en su contra”.

El gobierno de Obama ha aprobado 741.546 solicitudes iniciales desde que DACA entró en vigencia en 2012, según datos generales.

El analista republicano Adolfo Franco dijo que Trump lo eliminará “de inmediato”. “(Trump) lo puede hacer el primer día (que asuma como presidente) con una firma”, indicó el experto. Agregó que Trump cumplirá con su promesa debido a la presión política de las personas que votaron por él.

Va a ser devastador el impacto en nuestra comunidad. Más de 800.000 jóvenes que tenemos DACA quedaremos vulnerables porque él (Donald Trump) dijo que lo iba a terminar”. Cristina Jiménez, directora de United We Dream en Nueva York

El miedo es de doble vía. En Ecuador, donde el flujo de la migración clandestina no cesa, hay temor a los controles y la construcción del muro que pretende el gobierno de Trump en la frontera con México, una de las principales rutas utilizadas por migrantes para ingresar clandestinamente a EE.UU.

“Si Trump cumple con sus amenazas en contra de migrantes, estaremos mal”, dice Andrea Ledesma al referir el caso de deportaciones masivas que incidirán negativamente en la economía de los ecuatorianos y aumento de migrantes que querrán cruzar las fronteras.

En agosto pasado, la Subsecretaría de la Comunidad Ecuatoriana Migrante indicó que hay una lista de 127 migrantes desaparecidos de Azuay, Cañar y Morona Santiago, que iban en tránsito irregular a EE.UU. entre 2009 y 2015,

El Gobierno estadounidense reveló que entre octubre de 2015 y septiembre de 2016 se detuvo a 408.870 personas tratando de cruzar la frontera, 23% más frente al periodo anterior. El informe también expone un repunte del 49% de niños sin compañía de adultos que ingresaron a EE.UU. Según Jeh Johnson, secretario de Seguridad Interna, 59.692 menores fueron interceptados en la frontera.

Los 10 puntos del plan migratorio de Trump

1) Construcción del muro en la frontera sur.

2) Terminar con la política de detención y liberación.

3) Tolerancia cero con los delincuentes extranjeros.

4) Bloquear el financiamiento a las ciudades ‘santuario’, que tienen políticas de tolerancia hacia los indocumentados.

5) Cancelar los decretos inconstitucionales. (Barack Obama prorrogó las deportaciones y otorgó permisos de trabajo por tres años a unos 5 millones de indocumentados).

6) Suspender el otorgamiento de visas a cualquier lugar donde no se pueda hacer un chequeo adecuado.

7) Que otros países se encarguen de repatriar a sus ciudadanos deportados.

8) Completar el sistema biométrico de visas para las entradas y salidas del país.

9) Terminar con el imán de empleos y beneficios.

10) Reformar la inmigración legal para que sirva a los mejores intereses de EE.UU. y sus trabajos.

El Gobierno de Colombia y las FARC logran un nuevo acuerdo de paz

El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC han alcanzado este sábado un nuevo acuerdo de paz para poner fin a una guerra de más de 50 años. Poco más de un mes después de que los colombianos rechazasen en el plebiscito del 2 de octubre el pacto suscrito por el presidente, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, ambas partes han firmado un nuevo texto, que aún no es público y del que se desconoce el mecanismo por el que será refrendado. El pacto, aseguraron el Gobierno y las FARC, incorpora buena parte de los reclamos de los partidarios del ‘no’ en la consulta.

El principal abanderado del ‘no’, el expresidente Álvaro Uribe, pidió a Santos que el nuevo texto no tenga alcance definitivo y sea puesto en conocimiento de todos los voceros del ‘no’ y de las víctimas. El propósito, aseguró Uribe después de reunirse de urgencia con Santos antes de que se hiciese público el acuerdo, es que cualquier observación o solicitud de modificación sea llevada a una nueva reunión con el equipo negociador del Gobierno.

En una alocución al país, el presidente insistió en que de las 57 observaciones que habían hecho los partidarios del ‘no’, solo en una -la participación en política de las FARC- no se logró avanzar. “Este acuerdo, renovado, ajustado, precisado y aclarado debe unirnos, no dividirnos”, recalcó Santos.

Santos y Timochenko, tras firmar el primer acuerdo de paz en septiembre.
Santos y Timochenko, tras firmar el primer acuerdo de paz en septiembre.

“Dije que el acuerdo del 26 de septiembre era el mejor acuerdo posible. Pero hoy, con humildad, reconozco que este acuerdo es mejor en cuanto que resuelve muchas críticas”, aseguró previamente el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, tras firmar el nuevo acuerdo. De la Calle confió en que “la base de apoyo que lo recoja lo haga más sólido”.

Los negociadores del Gobierno y las FARC llevaban desde el pasado 4 de noviembre en La Habana tratando de cerrar el nuevo acuerdo, en una suerte de cónclave similar al que se celebró en agosto y en el que se fraguó el primer texto, firmado el 26 de septiembre en Cartagena por Santos y Timochenko. La orden para el equipo que dirige Humberto de la Calle era clara: no volverían a Colombia hasta tener un nuevo acuerdo. El Gobierno llevó a la capital cubana todas las consideraciones que habían hecho los representantes del ‘no’, cerca de 400 propuestas agrupadas en 60 bloques, para considerarlas con los dirigentes de la guerrilla. Una vez más, los asuntos relacionados con la justicia y la participación en política de las FARC fueron los más delicados.

Fuentes de lado y lado al tanto del nuevo texto aseguran que el modelo de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), grosso modo, se mantiene, por lo que los guerrilleros evitarán ir a la cárcel y seguirán pudiendo optar a participar en política. El nuevo acuerdo, según el comunicado conjunto conocido este sábado, precisa las reglas y las áreas de restricciónde libertad para los condenados. Además, las FARC se comprometen a entregar un listado de sus bienes de antemano.

La principales modificaciones al acuerdo suscrito en septiembre se han centrado, según conocedores del nuevo texto, en garantizar que la propiedad privada no correrá peligro, una de las exigencias de los partidarios del ‘no’ o en tranquilizar a los sectores ultraconservadores del país, mediante una nueva redacción de los contenidos relacionados con el punto sobre el enfoque de género. El voto evangélico fue definitivo para la victoria del ‘no’ el 2 de octubre. El líder de las iglesias protestantes estima que al menos dos millones de fieles votaron en contra de los acuerdos, que, a su juicio, privilegiaban a la comunidad LGTBI.

Después del mazazo que supuso el resultado en el plebiscito, que asomó a Colombia a un precipicio de inciertas consecuencias, el Gobierno y las FARC insistieron en la necesidad de lograr otro nuevo acuerdo lo más rápido posible. El principal temor era el limbo en el que se quedaban los cerca de 7.000 guerrilleros –y otros tantos milicianos- que frenaron su traslado a las zonas donde se iban a concentrar e iniciar el desarme. La urgencia del Gobierno y las FARC contrastaba con la paciencia que reclamaban los vencedores en el plebiscito. Los partidarios del ‘no’, encabezados por Uribe, insistían en que el nuevo texto requería de un debate sosegado. Quienes apostaron por el ‘sí’ consideran que la intención de Uribe era retrasar el debate para acercarlo lo más posible al inicio de la carrera electoral. Colombia elegirá al sucesor de Santos en 2018.

El Gobierno de Santos –que recibió el Nobel de la Paz unos días después de salir derrotado en el plebiscito- ha tratado de trasladar el mensaje de que el nuevo acuerdo es más completo después de haber recogido las observaciones de los partidarios del ‘no’, algo que no hicieron durante los cuatro años de conversaciones iniciales. Además, se ha tratado de hacer ver que las marchas y movilizaciones solicitando un nuevo acuerdo han sido esenciales para avanzar el nuevo texto.

Desde que se conoció que este fin de semana se haría un importante anuncio desde La Habana, por redes sociales se convocó a una movilización hacia la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá. Con la etiqueta #HayAcuerdoHayPaz, en Twitter se habló toda la tarde del tema. Desde varios rincones del país, sobre todo los que han sido marcados por la violencia, apoyaron que, tras varias semanas de incertidumbre, aparecía una nueva posibilidad de consolidar la paz.

De Niro: ‘Ahora que Trump es presidente ya no puedo golpearlo’

Cientos de personas se encuentran descontentas por el resultado de la elección en Estados Unidos, y es que muchos se encuentran en contra de que el magnate Donald Trump sea el presidente electo.

El actor Robert De Niro fue una de las figuras públicas que más manifestó su descontento con Trump, incluso declaró en algún momento que le gustaría golpearlo en la cara y lo llamó ‘estúpido, cerdo, punk y perro’.

Tan solo un día después de conocerse el resultado, el actor de Taxi Driver se presentó en el show de Jimmy Kimmel para promocionar su próxima cinta, The Comedian. Aquí el conductor le preguntó cómo se sentía con los resultados y, sobre todo, porque ya no podría golpear a Trump.

No me siento bien. Ya no puedo golpearlo, y tengo que respetar esa posición, aunque todos sabemos… Tenemos que ver qué es lo que hará, como manejará ciertas cosas y como hemos visto en muchas ciudades, hay mucha gente molesta y están protestando’, delcaró el actor.

Kimmel recordó las palabras de Obama, en las que señaló que todos están en el mismo equipo, aunque señaló que algunas veces los miembros del equipo se golpean entre ellos; a lo que De Niro contestó ‘tal vez él lo haga cuando lo vea’.

El actor también confesó a The Hollywood Reporter en entrevista que se sentía en un duelo parecido al 9/11 después de la elección.

Me siento igual que después del 9/11 [ataque a las Torres Gemelas]. Y ya veremos qué pasa. Hay muchísimas personas viéndolo.’

El Papa invita a decenas de indigentes a misa en el Vaticano

El papa Francisco cedió el domingo varios asientos privilegiados a personas sin hogar para una misa en la basílica de San Pedro del Vaticano.

Francisco los invitó a una de sus últimas misas del Año Santo de la Misericordia, que declaró el pontífice y termina el 20 de noviembre.

Algunos mostraban largas barbas, chaquetas manchadas y rotas y, en el caso de un hombre, un gran tatuaje en la cabeza calva que se hizo evidente al inclinarse.

En su homilía, Francisco dijo que Dios y el prójimo son las mayores riquezas en la vida y que “todo lo demás, incluso esta basílica”, terminan por quedar atrás.

También destacó “la trágica contradicción de nuestra época” que es que “cuanto más aumenta el progreso y las posibilidades, lo cual es bueno, tanto más aumentan las personas que no pueden acceder a ello”.

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El Papa describió como “esclerosis espiritual” al fenómeno en el que la gente se centra en producir bienes en lugar de por preocuparse por otros.

Criticó además una sociedad que se está acostumbrando “a este tipo de descarte” y en la que “se adormece la conciencia y no se presta atención al hermano que sufre junto a nosotros o a los graves problemas del mundo, que se convierten solamente en una cantinela ya oída en los titulares de los telediarios”.

Excluir es darle la espalda a Dios. Un síntoma de esclerosis espiritual es cuando el interés se centra en las cosas que hay que producir, en lugar de las personas que hay que amar”, agregó.

Es una gran injusticia que nos tiene que preocupar, mucho más que el saber cuándo y cómo será el fin del mundo”, dijo sobre las personas excluidas.

Y añadió: “Porque no se puede estar tranquilo en casa mientras Lázaro yace postrado a la puerta; no hay paz en la casa del que está bien, cuando falta justicia en la casa de todos”.

El pontífice argentino subrayó que la “Iglesia apunta la lupa” especialmente “al hermano olvidado y excluido”.

Por derecho y también por deber evangélico, porque nuestra tarea consiste en cuidar de la verdadera riqueza que son los pobres”, afirmó.

Recordó que hoy se cerrarán algunas puertas santas, que se abrieron el pasado 8 de diciembre en ocasión del inicio del Jubileo, e instó a los católicos a “apartase de los oropeles que distraen, de los intereses y los privilegios, del aferrarse al poder y a la gloria, de la seducción del espíritu del mundo”.

En otra parte de su homilía, Francisco instó a no dejarse “engañar por los predicadores apocalípticos”.

El que sigue a Jesús no hace caso a los profetas de desgracias, a la frivolidad de los horóscopos, a las predicciones que generan temores, distrayendo la atención de lo que sí importa”, declaró.

¡Este lunes habrá superluna! ¿Será publicidad o realmente astronomía?

La Luna alcanza su perigeo o punto más cercano a la Tierra cada 27,55 días, pero tres o cuatro veces al año se acerca más de lo habitual, coincidiendo con la luna llena. El 14 de noviembre lo volverá a hacer, en un fenómeno que se conoce como ‘superluna’ y que tiene más de publicitario que de astronómico.

La del próximo lunes será la más cercana a la Tierra desde 1948 y no se volverá a repetir hasta el 25 de noviembre de 2034, según datos de la agencia espacial estadounidense (NASA).

¿Pero cómo de cerca? ¿Cuántos kilómetros hay de diferencia entre una superluna y otra?¿Es el ojo humano capaz de captarlo?

La Luna tiene dos ciclos: uno de luna llena a luna llena, con una duración de 29,53 días, y otro que depende de su órbita elíptica alrededor de la Tierra, porque cada 27,55 días nuestro satélite se coloca en el punto más cercano a la Tierra, explica el director del Planetario de Pamplona, Javier Armentia.

“Son dos períodos diferentes, pero más o menos tres o cuatro veces al año esa cercanía coincide con la luna llena y eso es lo que ahora se ha puesto de moda en llamar superluna”, asegura Armentia, quien recuerda que no se trata de un término astronómico.

Y es que en 1979 el astrólogo estadounidense Richard Nolle acuñó el nombre y auguró que en 2011 se produciría una superluna, la mayor, con un aumento de terremotos, lo que no ocurrió, recuerda.

“No hay superlunas, no existen, es un término publicitario”, insiste este astrofísico.

El 14 de noviembre de 2016 el claro de Luna será superluminoso Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/tendencias/superluna-lunallena-nasa-perigeo-tierra.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com
El 14 de noviembre el claro de Luna será superluminoso

No obstante, lo que sí ocurre es una mayor y menor cercanía de la Luna a la Tierra y coincidencia con la luna llena (la posición de los perigeos es más compleja aún porque también hay que tener en cuenta la atracción del Sol al sistema Tierra-Luna).

La distancia media entre nuestro satélite y planeta es de 384.402 kilómetros. Cuando hay perigeo la Luna está a unos 356.000 kilómetros y cuando hay apogeo (punto más lejano) a unos 406.000.

Con la superluna del lunes los cálculos son que la Luna y la Tierra estén separados por unos 356.500 kilómetros; en la de 1948 lo estuvieron a una distancia parecida (356.490 kilómetros) y en la de 2034 lo estarán también (356.446 kilómetros), detalla Armentia.

La diferencia es de unos 500 kilómetros y para este astrofísico esta cifra “no es nada” en comparación con una más global de 356.000 kilómetros: “el ojo humano es incapaz de captar esta diferencia”.

Armentia no niega los cálculos de la Nasa (cercanía de 1948 y 2034), pero insiste en que las superlunas son fenómenos normales: el lunes no se va a ver una superluna, sino una “luna llena preciosa, como la de octubre”.

La Nasa señala que la próxima superluna será especialmente súper porque precisamente este satélite no estaba tan cerca de la Tierra desde hace 68 años, lo que promete -indica en su web- un buen espectáculo.

Según sus datos, la Luna aparecerá un 14 % más grande y un 30 % más luminosa. Esta comparación es respecto a su apogeo (el punto más lejano) y no en comparación con otro perigeo.

En este sentido, la diferencia entre la distancia a la luna llena del 17 octubre de 2016 y la del lunes, para un observador en España, es de solamente 1.352 kilómetros (un 0,3% más grande), lo que produce un cambio de brillo menor al 1%, apunta Armentia.

Esta “cercana” luna llena se verá mejor o peor dependiendo del país: en España el mejor momento coincide con el día (14.52 horas peninsular), así que la noche del domingo al lunes y del lunes al martes merecerá la pena mirar al cielo.