Piden blindar el Corredor de Migración de Cetáceos frente a todo tipo de actividades dañinas

Amigos de la TierraEcologistas en AcciónGreenpeaceSeo/Birdlife y WWF han pedido formalmente por escrito que «se instaure de forma urgente un eficaz régimen de protección preventiva frente a todo tipo de actividades que pudieran poner en riesgo los valores del Corredor de Migración de Cetáceos de la demarcación marina levantino-balear del Mediterráneo», cuya declaración como Zona de Especial Protección de Importanciapara el Mediterráneo (ZEPIM), recogida en el Convenio de Barcelona, se está oficialmente tramitando.

Las cinco organizaciones, que han dirigido un escrito conjunto a la titular del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama)Isabel García Tejerina, y a la directora General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, Raquel Orts Nebot, apoyan, así, las demandas de la plataforma Alianza Mar Blava y de diversas instituciones de las islas Baleares, quienes en 2015 habían solicitado al Magrama la declaración de este Corredor de Migración de Cetáceos como ZEPIM. La petición fue atendida por el ministerio en diciembre de 2015 y anunciada públicamente el 11 de febrero, durante la 19ª Conferencia de las Partes del Convenio de Barcelona, celebrada en Atenas.

Santuario Pelagos

Naciones Unidas reconoció en 2005 que la contaminación acústica submarina supone una de las cinco mayores amenazas para los mamíferos marinos, y una de los diez mayores peligros para los océanos, recuerdan las ONG, que aseguran que este Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo «ya había sido identificado como un “punto negro” de ruido submarino en un estudio científico recientemente publicado».

WWF, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción, Greenpeace y Amigos de la Tierra sostienen, además, que en la actualidad la zona se encuentra también «seriamente» amenazada por los proyectos de prospecciones de hidrocarburos en el mar Balear y los permisos de investigación en el golfo de León que han obtenido distintas empresas.

La protección del Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo, que abarca unos 58.000 kilómetros cuadrados (km2), permitiría evitar impactos sobre las poblaciones de rorcual, tanto las sedentarias como sobre las que migran y retornan del mar de Liguria, el cual «ha sido declarado como santuario para cetáceos (Santuario Pelagos) y es la mayor reserva marina del Mar Mediterráneo», con una extensión de aproximadamente 84.000 km², apuntan las organizaciones mencionadas en una nota.

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