San Pedro Sula. Los salones Mediterráneo y Merendón del Club Hondureño Árabe se transformaron en un oasis primaveral para celebrar los quince años de Valentina Triviño Rivera. Rodeada del amor de sus padres, Hugo Triviño y Mary Rivera, la jovencita protagonizó un emotivo debut en sociedad rodeada de familiares y sus amigos más cercanos.

La recepción estuvo inspirada en una temática primaveral donde predominaron las tonalidades rosa, nude y blanco, los destellos de cristales y una impecable ornamentación. La planeación y el montaje corrieron a cargo de Lidabel y Scarleth Mena, de la firma Acontecimientos, logrando un escenario fabuloso. Valentina lució encantadora y radiante, acaparando las miradas con un sofisticado diseño de corte princesa en tono champagne.

La fantástica velada dio inicio con el tradicional vals; del brazo de su padre, la quinceañera protagonizó un momento inolvidable que abrió paso al protocolo de la noche. El programa incluyó el emotivo cambio de zapatilla y, posteriormente, su madre le hizo entrega de una valiosa joya familiar como símbolo de esta nueva etapa para concluir con el brindis.


Convertida en una hermosa señorita, Valentina compartió momentos maravillosos con sus seres queridos y sus compañeros de estudio de noveno grado, quienes le expresaron sus mejores deseos.

Más tarde, la pista de baile se llenó de energía gracias a la animación musical de un DJ Luna, que puso a vibrar a todos los selectos invitados. Los asistentes también disfrutaron de un exquisito candy bar y del pastel de cumpleaños, una creación de Maritza’s Bakery. La gran fiesta juvenil se prolongó durante varias horas, consolidando una noche perfecta en honor a Valentina.














