San Pedro Sula. -En una atmósfera cargada de romance y espiritualidad, Carlos Esaú Lara Maldonado y Lilliam Oscarina Cárcamo Dubón unieron sus vidas en matrimonio, protagonizando una de las bodas más memorables de la temporada.

El solemne encuentro tuvo lugar en la Primera Iglesia Bautista Sampedrana (PRIBAS), recinto que lucía una ornamentación deslumbrante. El pasillo nupcial se convirtió en un sendero de ensueño gracias a la delicadeza del Baby Breath, la elegancia de las rosas y el toque aromático del eucalipto, entrelazados con astromelias y lisiantus.

Bajo la asesoría legal de la abogada Norma Iris Coto y la bendición espiritual del Pastor Rafael Castillo, la pareja intercambió sus votos. El momento alcanzó su cúspide emotiva con las notas musicales en vivo de un violín, un violonchelo y el piano, cuya melodía acompañó la promesa de amor eterno de los jóvenes esposos ante la mirada de sus seres queridos.

Tras la ceremonia, el Salón Poinsettia de Angeli Gardens abrió sus puertas para recibir a los recién casados y a sus invitados, muchos de los cuales viajaron desde diversos puntos de Honduras y Estados Unidos.

La firma Acontecimientos, liderada por Lidabel y Scarleth Mena, logró una transformación magistral del espacio. El concepto decorativo evocó un jardín etéreo donde predominaron los tonos ivory y morado lila, acentuados por abundantes follajes y sutiles tergales que daban una sensación de ligereza y frescura.

La experiencia sensorial de la recepción fue simplemente impecable, destacando una propuesta gastronómica donde los asistentes disfrutaron de selectas estaciones de aperitivos que cautivaron el paladar de principio a fin, todo esto mientras el Trío Oviedo se encargaba de ambientar magistralmente la velada, deleitando a la concurrencia con un repertorio de melodías clásicas y románticas perfectamente ejecutadas.

Para sellar el inicio de su nueva vida, Esaú y Lilliam partieron hacia una travesía inolvidable por Europa. El joven matrimonio recorrió los rincones más emblemáticos de Italia, Suiza, Francia y España, atesorando recuerdos en las ciudades más románticas del mundo antes de establecer su hogar.
Fotos Román Valle























