San Pedro Sula. En un acto cargado de simbolismo y emotividad, la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH) inauguró oficialmente el “Pasillo de las Estrellas”, un espacio diseñado para honrar a las figuras clave que han forjado el camino de la institución y que continúan consolidándola como un referente de la educación superior a nivel nacional e internacional.

Esta iniciativa, inédita en el ámbito académico del país, trasciende lo protocolario para convertirse en un emblema de identidad. El corredor nace con el propósito de reconocer la excelencia, el mérito y el liderazgo de aquellas personas cuya entrega ha dejado una huella imborrable en miles de estudiantes hondureños.

La propuesta fue impulsada por Emma Mejía de Valladares, Directora de Mercadeo Corporativo, quien subrayó que el proyecto busca preservar la esencia de la universidad.
“El Pasillo de las Estrellas representa la historia viva de UTH. Queremos que cada estudiante, docente y visitante entienda que aquí se honra la capacidad de transformar vidas”, afirmó Mejía de Valladares durante la ceremonia.

El evento contó con la presencia de autoridades académicas, ejecutivos y medios de comunicación, quienes fueron testigos de la develación de las primeras dos estrellas de este paseo, otorgadas a Elena Cuéllar Zúniga, decana de Ciencias y Humanidades, distinguida por su impecable trayectoria académica y liderazgo humano que simboliza la vocación docente, y a Roger D. Valladares, fundador y presidente de UTH, como un homenaje al visionario que en 1986 fundó la institución con el firme sueño de democratizar la educación superior en Honduras.

Bajo el liderazgo de Roger D. Valladares, la UTH ha pasado de ser un proyecto audaz a convertirse en la universidad privada más grande de Honduras. Con más de 30,000 estudiantes, presencia en todo el territorio nacional y la expansión internacional a través de UTH Florida University, la institución ha demostrado que la educación es la vía más eficaz para el crecimiento profesional y la movilidad social.

Durante el acto, Roger E. Valladares, Vicepresidente Ejecutivo, destacó la importancia de reconocer a los arquitectos del desarrollo institucional. Por su parte, el Rector General, Javier Mejía Barahona, señaló que este pasillo servirá como un recordatorio permanente de que la excelencia se construye con visión y trabajo arduo.

A partir de hoy, el “Pasillo de las Estrellas” no es solo una galería conmemorativa; es un relato tangible de cuatro décadas de esfuerzo. Con estas dos primeras huellas, la UTH reafirma que su historia no está archivada, sino que camina e inspira a las futuras generaciones de líderes en Honduras.











