Tres de las actrices más deslumbrantes de la noche fueron Emma Stone, Demi Moore y Elle Fanning
La 98.ª edición de los Óscar ha recuperado la esencia del Hollywood clásico. Entre tonos carmesí, destellos dorados y escotes palabra de honor, la alfombra roja se convirtió en un desfile de opulencia donde la pedrería y las joyas de archivo marcaron el ritmo. Aunque la noche careció de proclamas políticas directas en la vestimenta, la elegancia técnica y el riesgo masculino hablaron por sí solos.
La alfombra roja más esperada del año, que precede a la ceremonia de los Óscar, estuvo protagonizada de nuevo por la moda, aunque sin rastro de reivindicación.
La actriz noruega Renate Reinsve, candidata al Óscar por ‘Sentimental Value’, ha sido una de las primeras de la noche con un vestido rojo firmado por Louis Vuitton -una de las casas que más actrices ha vestido esta noche junto a Chanel- y con una pronunciada apertura lateral y una cola geométrica.

Otras dos nominadas también han optado por guiños al estilo más clásico: Emma Stone ha apostado por un Louis Vuitton en blanco plateado de corte estilo imperio y pequeños hombros tipo capa, y Rose Byrne, otra de las primeras en llegar, ha elegido un vestido palabra de honor de Dior. con flores bordadas en pedrería inspiradas en la silueta clásica, han sido algunas de las intérpretes que más focos han acaparado.

Wunmi Mosaku, protagonista de ‘Los pecadores’, lució embarazo con un vestido verde esmeralda de lentejuelas, mientras que Jessie Buckley, una de las favoritas de la noche por ‘Hamnet’, se decantó por un palabra de honor de Chanel hecho a medida en tonos rosa y rojo, en línea con el guiño al Hollywood clásico de otras compañeras.
Kate Hudson posó con un vestido largo de lentejuelas plateadas, con escote palabra de honor y falda recta. Combinó con sandalias de plataforma metálicas, collar y pendientes a juego

Demi Moore, enfundada en un espectacular palabra de honor de Gucci con plumas en tonos oscuros, parecía una reina de las tinieblas, mientras que Elle Fanning se fue al extremo opuesto con una estética de princesa Disney: falda amplia, corpiño palabra de honor y brillo a raudales en un diseño de Givenchy, acompañado por un collar de 1903 del archivo de Cartier.

Odessa A’zion optó por un Valentino negro combinado con un collar de diamantes, mientras que las cantantes de K-pop EJAE, Rei Ami y Audrey Nuna, voces de K-Pop Demon Hunters’ que actuaron en la gala, acapararon flashes con imponentes diseños en destellos dorados y negros.

La nominada Teyana Taylor lució un ajustado Chanel, con plumas blancas y negras y una larga cola de sirena que dificultaba caminar. Por su parte, Nicole Kidman, esta vez con la melena suelta, apostó por un vestido palabra de honor con bordados y plumas en tonos crema.

Mckenna Grace seleccionó por un vestido de gala en satén rosa pálido, de silueta princesa y escote amplio, que resalta el diseño estructurado del corsé y el volumen generoso de la falda. El modelo presenta pliegues y drapeados que aportan textura, y se complementa con un chal a tono confeccionado en la misma tela satinada, que cubre parcialmente los brazos.

Arden Cho sorprendió al llevar un vestido de encaje negro con silueta sirena y transparencias, rematado por dos mangas de satén verde que parten de los hombros y caen hasta el suelo. Estas mangas, adornadas con bordados florales en tonos pastel, se convirtieron en el foco del estilismo.

Los hombres han sido bastante innovadores este año: Paul Mescal con un cárdigan de Celine; Spike Lee con sombrero, pajarita morada y un bolso de casetes dorados; Kieran Culkin y Miles Caton —’Los pecadores’— con esmoquin marrón; y Timothée Chalamet con un traje blanco de Givenchy.

Por el tradicional y sobrio tono negro optaron el español Oliver Laxe, con un traje de Adolfo Domínguez y un pin de sandía en recuerdo a Palestina; Joel Edgerton con esmoquin de Louis Vuitton; Hudson Williams con un diseño de Balenciaga y broche de Bulgari; y Wagner Moura vestido de Valentino y con un broche de un diseñador brasileño.
Y es que, sin duda, una de las novedades de este año han sido los broches para ellos.
Leonardo DiCaprio apostó por el clásico esmoquin negro con camisa blanca y moño, respetando el código tradicional de la alfombra roja. La silueta es limpia y el corte impecable mantiene una elegancia atemporal. El moño podría haber sido un poco más grande y se ve ligeramente suelto. El reloj, una vez más, se vuelve protagonista dentro de un look muy seguro, clásico y correcto”, afirmó Saiach.

Channing Tatum eligió un esmoquin negro de solapa satinada, camisa blanca y corbata negra, acompañado de un prendedor plateado en la solapa

Michael B. Jordan, llevó un ambo en total black, el saco con cuello mao y botones grandes, pantalón recto y una cadera bastante protagonista en su look”.

Notas extravagantes
La alfombra roja de los Óscar también dejó alguna nota extravagante. Chloé Zhao —que en 2021 acudió con zapatillas deportivas, coletas y un vestido de Hermès— optó esta vez por un estilo gótico, con vestido negro y velo incluido.
El cantante de blues Buddy Guy —que aparece al final de ‘Sinners’— acudió a la gala con un peto de piel y camisa de lunares, mientras que Maggie O’Farrell, autora de la novela ‘Hamnet’, eligió un llamativo vestido rosa fucsia acompañado por una redecilla sobre el rostro.





