San Pedro Sula. – En una emotiva jornada literaria, la destacada académica panameña, la Dra. América Milagros Rodríguez, presentó oficialmente su primera obra titulada “De Panamá a Honduras”. El evento tuvo lugar el pasado miércoles 7 de enero en el auditorio de la Universidad Cristiana Evangélica Nuevo Milenio (UCENM), institución que ha sido el hogar profesional de la autora desde el año 2021.


Más que un texto académico, “De Panamá a Honduras” nace de la conexión humana entre docente y alumno. Según explicó la Dra. Rodríguez durante la presentación, el motor que impulsó su escritura fueron las historias de superación que escuchó en sus aulas de clase.

“Escuchamos a nuestros estudiantes con sus anhelos y su resiliencia. En muchas oportunidades quieren abandonar la carrera por situaciones en casa. Sentí que estas historias tenían que conocerse, que había que ponerles rostro”, afirmó la autora.

El libro no fue un proceso solitario; la catedrática involucró a sus propios alumnos, enviándoles borradores para validar que la esencia de lo vivido en clase estuviera fielmente plasmada.
Un puente entre dos naciones
El título de la obra es un homenaje al camino personal y profesional de la doctora. Como panameña, encontró en Honduras —y específicamente en la UCENM— la oportunidad de abrirse paso en un campo tradicionalmente dominado por hombres: el área marítima, logística y portuaria.

El libro combina vivencias directas con una profunda labor de investigación cultural. Un punto destacado por la autora es el descubrimiento de la cultura garífuna en Honduras, la cual comparó con la cultura Congo de su natal Panamá. Rodríguez confesó que tuvo que sumergirse en el estudio de las raíces afrodescendientes locales para comprender mejor el lenguaje y la identidad de sus estudiantes.

Además de su valor narrativo, la Dra. Rodríguez subrayó que este debut busca ser una “punta de lanza” para motivar a otros colegas, administrativos y estudiantes a escribir. En un contexto de procesos de acreditación universitaria, la autora destacó la importancia de dejar evidencia escrita del conocimiento y las experiencias que surgen en la academia.









