San Pedro Sula. – Con una mezcla de nervios, emoción y un amor que les desbordaba, Gina Alejandra Silva Fernández y Roger Mauricio Valladares Arriaga, sellaron su compromiso con un emotivo “sí, acepta” ante Dios. La pareja se unió en matrimonio religioso durante una ceremonia cristiana evangélica, oficiada por el pastor Daniel Handal, que se convirtió en el broche de oro de su relación.


El escenario para este día tan especial fue el elegante salón Napoleón del Centro de Convenciones del Hotel Copantl, adornado con una fascinante decoración para la ocasión. El aire lleno de romanticismo con gran expectación los invitados, entre familiares y amigos cercanos, esperaban el gran momento.

Primero, Roger hizo su entrada, impecablemente vestido y con una sonrisa que reflejaba la alegría de su corazón, del brazo de su madre, María del Carmen Arriaga. Luego, las miradas se posaron en la novia: Gina apareció, deslumbrante en su hermoso ajuar de novia, acompañada de su padre, Jaime Silva. Su radiante sonrisa iluminó el camino hacia el altar, donde el apuesto novio la esperaba con la certeza de que este era el inicio de ser “felices para siempre”.

Tras el intercambio de alianzas y la promesa de amor eterno, la pareja posó para la sesión de fotos, atesorando los primeros instantes de su vida como esposos. La celebración continuó en la recepción, donde una atmósfera festiva invitaba a disfrutar. La velada estuvo llena de momentos emotivos, risas compartidas y un brindis conmovedor en honor a los recién casados, creando la fórmula perfecta para una noche inolvidable.
Fotos El Diario HN / Hugo Díaz.













