San Pedro Sula. En una recepción que fusionó la solemnidad del protocolo con la calidez de la amistad, el Club Internacional de Mujeres (IWC) celebró el Día de la Mujer Hondureña exaltando una vida de servicio y excelencia. El Salón Merendón del Club Social Hondureño Árabe, fue el marco del tradicional Té de enero, transformado esta vez en un tributo a la integridad.

La Dra. Vilma Gonzáles fue la gran protagonista de la jornada, al ser investida con el máximo galardón de la institución: “Mujer del Año 2026”. La presidenta del club, la distinguida dama Rita de Simón, inauguró la ceremonia con palabras cargadas de afecto, describiendo a la homenajeada como una socia cuya esencia está definida por un carisma inagotable y un don de gentes que ha fortalecido los lazos internos del IWC.

El momento de mayor emotividad inició cuando Carlos Gonzáles, hijo de la doctora, dio lectura a una semblanza que recorrió no solo los logros profesionales de su madre, sino su calidad humana. Bajo la mirada atenta de las socias e invitados, se realizó el solemne relevo: Lupita Monje, quien portó el título durante 2025, ciñó la banda oficial sobre los hombros de la nueva “Mujer del Año 2026”. El cuadro se completó con la delicadeza de Vilma Karow, quien prendió en el pecho de la doctora un perfumado corsage, símbolo de la elegancia y el respeto que le profesa la organización.

La distinción otorgada a la Dra. Gonzáles es el resultado natural de quince años de compromiso activo dentro del club, tiempo en el que ha demostrado una idoneidad excepcional. Su perfil destaca por ser el de una mujer polifacética y visionaria: Doctora en Medicina con maestrías en Administración de Empresas y Finanzas, y una especialización en Gerencia de Salud Hospitalaria. En el ámbito empresarial, sobresale como socia de Productos Médicos S.A. (Promesa) y representante de la firma internacional 4 Life, actividades que equilibra con su profunda devoción en agrupaciones religiosas. Sin embargo, su legado más trascendental son sus hijos, Carlos y Gabriel —médico y economista, respectivamente—, quienes constituyen su mayor orgullo y pilar fundamental.

Al concluir los actos oficiales, la rigurosidad dio paso a la celebración. Las notas rítmicas del grupo “Tú y Yo” envolvieron el salón, invitando a las damas a disfrutar de una tarde amena. La experiencia sensorial fue complementada por un exquisito banquete y bebidas refrescantes, permitiendo que las asistentes brindaran por la trayectoria de una mujer que, con su ejemplo, dignifica el rol de la mujer hondureña en la sociedad contemporánea.
Fotos El Diario HN / Hugo Díaz































